INVIERTEN 500 MILLONES DE PESOS EN UN CAMIÓN DESOBSTRUCTOR PARA LAS REDES DE SANEAMIENTO DE RAWSON
El esquema de servicios públicos de la ciudad capital incorporó una nueva unidad pesada destinada a resolver los problemas recurrentes de obstrucción en los colectores cloacales y sistemas pluviales urbanos. La Cooperativa de Servicios Públicos de Rawson recibió formalmente un camión desobstructor de última generación, adquirido a través de un esquema de inversión estatal estimado en 500 millones de pesos. La operación se encuadró dentro de los acuerdos de compensación de deudas por obras y equipamiento técnico vigentes entre la provincia y la prestataria eléctrica y de saneamiento.
La llegada de este vehículo especializado cubre un déficit operativo histórico en el ejido urbano capitalino. Hasta la fecha, la entidad cooperativa local era la única prestataria de servicios sanitarios de escala en la Patagonia que no disponía de un equipo desobstructor en su flota propia. Ante el colapso de cañerías troncales o emergencias en la vía pública, las cuadrillas debían recurrir a la contratación de camiones a empresas privadas, un mecanismo que generaba elevadas erogaciones presupuestarias, demoras logísticas y una dependencia sujeta a la disponibilidad de firmas externas.
Desde la jefatura del Servicio Sanitario de la Cooperativa explicaron que el vehículo cuenta con sistemas de aspiración de alto vacío y expulsión de agua a extrema presión, lo que permite desintegrar taponamientos por sólidos de mediano y gran tamaño en colectores principales y cámaras de inspección. La tecnología incorporada acelerará la capacidad de respuesta ante desbordes en los barrios, asegurando un cronograma de mantenimiento preventivo continuo durante todo el año para reducir los riesgos de contaminación ambiental en la zona urbana.
En paralelo, la puesta en funciones de esta maquinaria impacta directamente en la reducción de los riesgos del personal técnico del área de Saneamiento. Tradicionalmente, los operarios debían efectuar maniobras de limpieza manuales en espacios confinados, utilizando baldes y expuestos de manera directa a gases residuales y agentes biológicos. La automatización del proceso mediante mangueras de succión elimina la necesidad de descenso a las cámaras profundas, garantizando estándares modernos de bioseguridad y protección ocupacional para las cuadrillas de trabajo.